La digitalización ha transformado la gestión de nuestras finanzas personales. La regla del 50/30/20 permite organizar ingresos, equilibrando necesidades, deseos y ahorros. Aprovechando aplicaciones y herramientas tecnológicas, optimizar tu presupuesto se vuelve accesible, empoderándote para tomar decisiones financieras informadas y construir un futuro económico sólido.